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Un relevamiento que sirve para decidir
Medimos paredes, aberturas, alturas y obstáculos con el mismo criterio para todo el lugar. Así la distribución de ambientes y la carpintería a medida se apoyan en datos reales y no en supuestos que después hay que corregir en obra.
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Documentación clara para cada oficio
Planos y cómputos quedan escritos de forma que electricista, plomero y carpintero trabajen sobre la misma referencia. Menos idas y vueltas, menos consultas cruzadas y menos cambios de último momento.
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Iluminación y materiales pensados para el uso
Definimos capas de luz y elección de materiales según cómo se vive o se atiende el espacio. No es una cuestión estética aislada: de eso depende que un local se vea bien y que una casa de barrio funcione todos los días.
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Coordinación de oficios con plazos y presupuesto a la vista
Acompañamos la obra ordenando el calendario de tareas y las partidas del cómputo, para que cada parte sepa cuándo entra y qué se espera de su trabajo.