Avigail Estudio

El orden de trabajo antes de mover una pared

En una reforma, la mayor parte de las decisiones difíciles se toman antes de que entre el primer oficial. El método de Avigail Estudio consiste en relevar, medir y priorizar para que el proyecto llegue a la obra con menos improvisaciones.

Primera instancia

Relevamiento del espacio real

Se toman medidas de paredes, aberturas y alturas, y se registra cómo se usa cada ambiente en el día a día. En un departamento chico, la diferencia entre una circulación cómoda y una incómoda suele estar en pocos centímetros que se pierden por no anotar los zócalos o el sentido de apertura de las puertas. También se revisa dónde están las tomas y las bajadas de luz, porque condicionan cualquier mueble que se quiera sumar después.

Segunda instancia

Definir prioridades junto al cliente

Con el relevamiento sobre la mesa se conversa qué resolver primero, qué puede esperar y qué conviene coordinar con oficios. No todo entra al mismo tiempo ni con el mismo presupuesto. Ordenar esas decisiones evita que la obra avance a tirones y permite decidir con criterio qué tareas conviene agrupar.

Tercera instancia

Planos y cómputos que ordenan el presupuesto

Las decisiones se traducen en planos y cómputos que permiten estimar materiales y separar partidas: materiales, mano de obra y tareas previas como demolición o retiro de escombros. La carpintería a medida, la iluminación y la selección de materiales se piensan sobre ese relevamiento, no antes. Así el presupuesto se apoya en algo concreto y no en una idea aproximada del espacio.

Aclaración

Lo que el método no promete

Este orden de trabajo no garantiza plazos fijos ni resultados cerrados. Los adicionales aparecen cuando el plano no coincide con la obra, y por eso el relevamiento previo y las visitas técnicas reducen sorpresas. Lo que sí propone es una secuencia clara para que cada decisión tenga un motivo y se pueda revisar antes de ejecutarla.

El orden de trabajo antes de tocar una pared

Antes de proponer una distribución nueva, el estudio mide el espacio tal como está: paredes, aberturas, alturas y el recorrido que hace la gente todos los días. Ese relevamiento se conversa con quien va a usar el lugar, porque de ahí salen las prioridades reales y no las que supone un plano ideal.

Con las medidas y las decisiones ordenadas, el proyecto avanza hacia los planos y el cómputo de materiales. La carpintería a medida y la iluminación se resuelven sobre ese trabajo previo, no antes.

Si estás por reformar, el primer paso es escribir con las medidas y una idea de lo que buscás. Podés ver antes cómo encara el estudio cada etapa en el enfoque de trabajo o repasar los servicios de interiorismo y reforma.